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🚗 Tema 25: Rescate en tráfico I

Comunidad de Madrid · Bombero/a Especialista Conductor/a

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Epígrafe oficial

Rescate en accidentes de tráfico I: Herramientas y maniobras generales.

Resumen

Los coches son cada vez más duros (habitáculos reforzados), y los fabricantes de herramientas de excarcelación responden con cuchillas nuevas y más potencia para ganar tiempo. El corazón es el grupo hidráulico, formado por bomba y manguera. La bomba va movida normalmente por motor eléctrico o de combustión (también por aire o a mano), lleva adosado su depósito de aceite hidráulico y casi todas pueden mover dos herramientas a la vez, incluso tres; las hay montadas en el camión con carretes de dos mangueras de 20 metros cada una, rebobinables bajo presión, y compactas que lleva una sola persona. Las mangueras actuales de un solo conector (CORE en Holmatro, COAX en Weber) llevan un latiguillo dentro del otro: el de alta presión, de la bomba a la herramienta, a unos 700 bares, y el de baja, de retorno, a unos 25 bares.

Las cizallas hidráulicas cortan: pilares y largueros, cortes de alivio, carrocería, bisagras de puertas, maleteros y portones, respaldos, columnas de dirección y radios del volante. El separador separa, comprime y tracciona: abre puertas y portones, eleva salpicaderos y volantes, hace cortes por desgarro, levanta vehículos, aplasta para crear puntos de doblez y tracciona con cadenas. Los cilindros de rescate (RAM) son telescópicos de uno, dos o tres tramos, complementan al separador cuando su carrera no llega y sirven para desplazar el salpicadero o la columna de dirección, restablecer el habitáculo empujando pilares o techo y desgarrar. En las tres herramientas la velocidad se regula con el pulsador del mango, la fuerza máxima solo se alcanza apretándolo del todo y tienen sistema de hombre muerto: si sueltas, la herramienta se para.

La sierra de sable (eléctrica, con cable o batería, hoja larga con vaivén) es alternativa a la cizalla o sirve para trabajar a la vez que ella: corta el vidrio laminado mucho más rápido que la sierra de vidrio manual (aunque vibra y hace bastante ruido), y en cortes largos de chapa (techos, pilares C, terceras puertas) o en pilares anchos C y D puede ser más rápida que la cizalla; a veces conviene empezar con cizalla y seguir con sable. Es más invasiva del espacio interior, así que el equipo tiene que ir muy compenetrado. La llave de impacto permite desmontar lo atornillado (puertas, portones, respaldos, asientos, ruedas) de forma rápida y menos agresiva. Para estabilizar se usan tacos y cuñas de madera o de polietileno (este dura más), material básico para cualquier posición; bloques escalonados de polietileno, que rellenan huecos grandes con una sola pieza y se rematan con una cuña; y puntales de estabilización para escenarios complejos.

Todo gira alrededor de la víctima: su trauma, su gravedad y su nivel de atrapamiento deciden cada acción. Al llegar, y con el área de exclusión de tráfico garantizada, los vehículos se colocan en «posición de seguridad»: a unos 10-15 metros de la zona de trabajo, inclinados unos 30° y con las ruedas hacia fuera del escenario, para que si los embisten por alcance no se vayan hacia el área de trabajo; así además se ven más rotativos y luces, que van encendidos siempre. No se deja pasar a nadie entre nuestros vehículos y el arcén o la mediana, y se baja por el «lado seguro», el más alejado del tráfico. La señalización alerta, limita velocidad y lleva al conductor a un carril seguro, con estas áreas: advertencia (1), transición (2, con conos), seguridad (3, espacio libre para que frene quien se salte los conos, sin personal ni material, que acaba en la BRP y nunca mide menos de 20 m), rescate o zona caliente (4, entre el FSV y la BRP), tránsito (5) y final (6, con un ángulo de 45° para volver a la circulación normal). Las distancias se amplían con mal tiempo, firme malo, rasantes o curvas.

La estabilización va antes que cualquier otro trabajo técnico y el vehículo se estabiliza en la posición en que se encuentra; solo se plantea moverlo si no hay otra forma de liberar a la víctima, y como regla general no se entra en un vehículo sin estabilizar. Sus objetivos: evitar movimientos que dañen a víctimas e intervinientes, evitar lesiones añadidas, dar una plataforma sólida a los sanitarios y a las herramientas hidráulicas y evitar que siga deformándose. Hay tres posiciones: sobre sus ruedas (anular desplazamiento horizontal y suspensiones, con bloques, tacos y cuñas), vuelco lateral (la más inestable, riesgo de que rote hacia el techo y de derrames; anular rotación y balanceo, con bloques, tacos, cuñas y/o puntales) y vuelco total (según el manual, la más estable; anular balanceo y rotación, apoyando los bloques, tacos y cuñas en los largueros superiores del techo).

Acceso inicial: la víctima es la prioridad absoluta. La persona con funciones sanitarias contacta verbalmente, colocándose delante si puede para que no gire la cabeza y sin tocar el coche hasta que la jefatura lo autorice; se presenta, le explica lo que se hace, le insiste en que no mueva la cabeza y valora su nivel de consciencia. Hay que crearle un acceso seguro: sobre cuatro ruedas o sobre el techo, puerta, portón trasero o ventanilla lejana a la víctima; sobre el lateral, techo solar, portón trasero o parabrisas. El control de lunas se hace pronto y con método, antes de usar las herramientas hidráulicas: EPI completo con guantes, protección ocular y mascarilla FFP3; protección blanda (burbuja) para la víctima y, mejor, oxígeno a alto flujo; y aviso verbal antes de romper cada luna. Terminado, se pueden quitar las mascarillas para comunicarse mejor.

Planes de acción: los decide la jefatura de mayor rango del CBCM presente tras valorar el entorno y la gravedad de la víctima. En tráfico hay tres: Óptimo (unos 20 minutos, víctima estable, máximo hueco interior y exterior, inmovilización y extracción con el eje cabeza-cuello-tronco alineado, preferentemente a 0°), Rápido (unos 10 minutos, máximo hueco interior y mínimo exterior, con inmovilización; prima la necesidad sanitaria sobre la calidad del espacio; puede elegirse de inicio o activarse durante un Óptimo) e Inmediato (unos 3 minutos, riesgo vital o riesgo externo, sin material de inmovilización si es crucial: prima la vida sobre la calidad). Persona atrapada (Manual APRAT-DGT de 2019) es la que por el accidente no puede salir del coche por su propio pie, por el estado del vehículo y/o sus lesiones. Los niveles son mecánico (puertas y salidas bloqueadas), médico (sus lesiones le impiden salir) y físico (la deformación le atrapa algún miembro); el atrapamiento exterior (bajo el vehículo, contra una farola, un quitamiedos...) cuenta como físico.

Crear espacio es generar hueco para atender y extraer sin gastar más tiempo del que permiten las lesiones. El espacio exterior se crea quitando puertas, portones, pilares o techo; el interior, manipulando mecanismos o estructuras internas, y es tan necesario como el exterior: si se puede, ambos se hacen a la vez. La víctima va protegida con protección blanda y, en cortes, separaciones o elevaciones, también con protecciones duras, y se avisa antes de cada maniobra. Primero se prueba lo que ofrece el propio coche (abrir puertas a mano, mover asientos). Con objetos externos se decide retirarlos o mantenerlos asegurados valorando medios, seguridad, tiempo y beneficio, y mover el vehículo con la víctima dentro es el último recurso (seguro, con control total, estabilizado antes, durante y después). Espacio interior sin herramientas: reclinar asientos libres, retroceder asientos y recolocar el volante (si son eléctricos, antes de desconectar la batería), quitar reposacabezas (a veces con minicizalla), retirar aparatos eléctricos y vaciar habitáculo y maletero; restaurar el habitáculo colapsado suele requerir herramienta hidráulica. Tras estabilizar, acceder, dar los primeros cuidados y fijar el plan, el orden es: 1 cristales (todos de una vez), 2 re-estabilización, 3 destapizado (buscando refuerzos y botellines de airbag donde se va a cortar), 4 cortes con aviso verbal, 5 cubrir los cortes con protecciones blandas y 6 re-estabilización final antes de la extracción.

Claves para el examen

💡 Truco

Los planes cuentan hacia atrás: «20-10-3, Óptimo, Rápido, Inmediato». Y para el orden de la excarcelación, «Cristal, Cala, Destapa, Corta, Cubre, Cala»: cristales, re-estabilizar, destapizar, cortar, cubrir y re-estabilizar otra vez antes de sacar.

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